Deshidratación hipernatremica

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En la deshidratación hipernatremica, los valores de sodio plasmático son > a 150 mEq/L.  Si no se acompaña de manifestaciones  neurológicas, se podrá emplear una solución con 35 mEq/L de sodio en goteo parejo y estimar un tiempo de recuperación de la deshidratación mayor que en los normonatrémicos, proporcionando en la mayoría de las ocasiones 7-9 ml/kg/ hora de la solución escogido.

1- Es usual que el tratamiento hidratante de estos niños deba comenzar antes de disponer del resultado de electrolitos plasmáticos. En tales circunstancias, el manejo será como si se tratara de un trastorno con normonatremia y por lo tanto se empleará una solución con 70 mEq/L de sodio. Ello evitará problemas derivados de una relativa alta velocidad de administración, principalmente descenso brusco de la natremia. Una vez conocida la existencia del trastorno, se cambiará la velocidad de administración y la concentración de sodio en la mezcla.

2- Existe una subestimación del estado de deshidratación, de aproximadamente un grado. Esto significa que si el paciente parece levemente deshidratado, en realidad lo está en grado moderado.

3- Es muy importante valorar la duración probable del trastorno, puesto que si es reciente, uno o dos días, probablemente el espacio intracelular no ha generado significativamente osmoles idiogénicos que equilibren el extracelular, de modo que una rehidratación relativamente rápida será mejor tolerada, sin desarrollo notorio de edema cerebral.

4- La velocidad de descenso de la natremia debería estar en el margen 0,5-1,0 mEq/L/ hora y no mas rápido.

5- La osmolaridad plasmática debería descender de 1-2 mOsm/kg de agua hora.

6- La restitución del déficit de agua debería realizarse en un tiempo equivalente al doble del que se emplearía en una deshidratación normonatrémicos.

7- La administración de la solución hidratante debe ser a goteo parejo en las 24 horas, excepto si hay shock hipovolémico, lo que es raro en hipernatremica.

8- Si los cálculos están bien efectuados, lo más probables es que el aporte de líquidos se encuentre en el margen de 7 a 9ml/kg/hora.

9- Si es posible se preferirá la hidratación oral-enteral, ya que es menos común que se presenten complicaciones, particularmente intoxicación hídrica.

 Si durante el tratamiento de reparación de la hipernatremica  y la deshidratación aparecen evidencias de compromiso de conciencia, con o sin convulsiones, se podrá pensar en la existencia de una meningitis bacteriana concomitante, pero más frecuentemente en intoxicación acuosa. El fundamento de ello será el hallazgo de LCR normal, acompañado de descenso excesivamente rápido de la natremia y osmolaridad plasmática. Todo ello consecuencia muy probable de una velocidad de hidratación mayor que lo apropiado. Para diagnosticar edema cerebral por intoxicación hídrica, no se requiere que la natremia se encuentre en valores subnormales o que el niño se encuentre hidratado o sobrehidratado. El tratamiento consiste en utilizar anticonvulsivante si se requiere, subir la natremia unos 5 mEq/L y volver a la velocidad de administración que correspondía.